Ella falleció hace 95 años, hace unos días abrió los ojos y dijo lo siguiente:


¿Qué pensarías si vieras a una momia abrir los ojos? O peor aún ¿si la escucharas hablar? Seguro se te pusieron los pelos de punta, pero aunque no lo creas, esto ocurrió en el poblado de Palermo, en Italia. 


El cuerpo de Rosalía Lombardo descansaba al lado de 2 mil momias más en un convento, pero ella siempre lució diferente. Su cadáver está en un sarcófago de cristal desde hace 95 años cuando murió al recibir varios golpes después de ser abusada a los dos años de edad. Nunca se supo quién cometió el crimen aunque había sospechas y su padre, Mario Lombardo casi perdió la razón por la pena, sólo quería recordarla como era en vida.

En aquél entonces Mario pidió al embalsamador del pueblo que preparara a la niña para que se conservara intacta, el cuerpo fue tratado con ácido y alcohol y su sangre fue sustituida con formalina. 


Con los años el padre falleció pero la niña seguía luciendo como el día de su muerte, parecía que simplemente dormía y la familia cuidaba que todo siguiera así hasta hace unos días, cuando Rosalía abrió los ojos y gritó el nombre de su asesino. Rápidamente los monjes del convento advirtieron a los familiares y confirmaron que el nombre pertenecía al tío de la niña. 

Rosalía es una de las momias mejor conservadas en el mundo y hoy, por fin su alma descansa en paz. 


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